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La vida de Rodolfo Onofre es un relato cautivador sobre su pasión por la cocina, que se originó en su infancia en la Comarca Lagunera. Desde sus primeros pasos en el arte culinario junto a su abuelo, Rodolfo ha recorrido un camino lleno de sabores y experiencias que lo llevaron a ser chef de la presidencia de México.
Su historia es un testimonio de que, con dedicación y esfuerzo, es posible alcanzar grandes metas. A lo largo de su carrera, ha tenido la oportunidad de servir a figuras notables, incluyendo al expresidente Vicente Fox, lo que marca un hito en su trayectoria profesional.
Inicios en la cocina
Desde pequeño, Rodolfo mostró un gran interés por la cocina, motivado por su abuelo, quien le enseñó los secretos de la gastronomía familiar. Al mudarse a Monterrey a los 16 años, comenzó a trabajar en un restaurante como lavaplatos, lo que le permitió desarrollar su amor por la cocina y adquirir experiencia en el sector.
“Nunca imaginé que llegaría tan lejos”, menciona en entrevistas sobre su primer trabajo.
Su formación académica se consolidó al estudiar en el Instituto Regiomontano, donde se graduó en Hostelería en 2003. Durante su tiempo en la escuela, también trabajó en el Hotel Ancira de Nuevo León, donde aprendió no solo a cocinar, sino también a entender la disciplina que requiere el ámbito culinario.
Un chef viajero
Tras finalizar sus estudios, Rodolfo decidió explorar el mundo. Este deseo de aprender lo llevó a trabajar en cruceros y en hoteles de Australia, donde amplió su conocimiento sobre la alta cocina. Su experiencia lo catapultó a nuevas alturas, incluyendo su papel como chef ejecutivo en Café Pacífica, donde perfeccionó sus habilidades culinarias.
El encuentro con Vicente Fox
Después de regresar a México, Onofre se dedicó a la docencia y fue coordinador de la carrera de Gastronomía en la Universidad del Valle de México. Fue en este contexto que recibió una llamada del Estado Mayor Presidencial, que cambiaría su vida para siempre. Inicialmente, Rodolfo pensó que era una broma, pero pronto se dio cuenta de que era una oportunidad única.
El chef recuerda con emoción su primer encuentro con el expresidente Fox. “Estaba nervioso, me acomodaba la corbata que no traía”, cuenta. A pesar de su ansiedad, su talento en la escultura de alimentos impresionó al presidente, lo que le valió una posición como chef ejecutivo en Los Pinos y la Hacienda de San Cristóbal.
La cocina de un presidente
Durante su tiempo en la cocina presidencial, Rodolfo aprendió a conocer los gustos de Vicente Fox y su esposa, Marta Sahagún. Contrario a lo que se podría imaginar, el menú del presidente no estaba lleno de platillos exóticos, sino que se basaba en la gastronomía mexicana tradicional. Fox, con raíces en el campo, disfrutaba de comidas como enchiladas verdes y carne asada, mientras que Marta prefería opciones más saludables como el salmón.
Rodolfo también tuvo la oportunidad de servir a otros personajes notables, desde el Dalái Lama hasta Arnold Schwarzenegger, quien pidió un platillo simple pero de alta calidad. Esto demuestra la versatilidad y el talento del chef para adaptarse a diferentes paladares y exigencias.
Un legado en la gastronomía
Tras su etapa en la presidencia, Rodolfo Onofre no solo se quedó con recuerdos, sino que también decidió emprender su propio camino. Actualmente, se desempeña como chef ejecutivo en el restaurante Kapú en Saltillo, donde se especializa en la cocina del noreste de México. Su legado continúa, no solo a través de sus platillos, sino también mediante su labor como docente, formando a nuevas generaciones de chefs.
Su historia es un testimonio de que, con dedicación y esfuerzo, es posible alcanzar grandes metas. A lo largo de su carrera, ha tenido la oportunidad de servir a figuras notables, incluyendo al expresidente Vicente Fox, lo que marca un hito en su trayectoria profesional.0