En el corazón de Hidalgo, la cocina tradicional de Tepeapulco sigue viva gracias al esfuerzo de cocineras como María Lorena Padilla. Su dedicación a preservar las recetas familiares ha convertido a este municipio en un referente gastronómico, reconocido con el distintivo Pueblo con Sabor desde 2026.
Padilla es parte fundamental del proyecto Los Tlachiqueros Vale y Lore ubicado cerca de la Laguna de Tecocomulco. Aquí, comparte con el público los sabores que han definido a su comunidad por generaciones, utilizando ingredientes locales y técnicas transmitidas de abuela en nieta.
Las ancas de rana: un símbolo de identidad
El platillo estrella de Tepeapulco, las ancas de rana en salsa verde es un ejemplo perfecto de cómo la cocina tradicional puede convertirse en un símbolo de identidad. Lorena Padilla ha participado en diversos festivales gastronómicos, como Sabor a Hidalgo donde ha mostrado la versatilidad de este ingrediente, que también se prepara en harina o en mixiotes.
Además de las ancas de rana, Padilla destaca por su preparación de sopa de malva con chinicuiles y quelites en mixiotes a las brasas. Estos platillos no solo son deliciosos, sino que también representan una conexión directa con el pasado culinario de la región.
El maguey: un ingrediente versátil
Los productos derivados del maguey también ocupan un lugar especial en la cocina de Lorena Padilla. Desde el mezcal hasta las albóndigas y los chiles en nogada, el maguey se convierte en un ingrediente clave que añade profundidad y autenticidad a sus preparaciones.
«Nos llena mucho los corazones lo que viene del maguey directamente, que es el mezcal cuando raspamos; para nosotros es una proteína. Entonces nos gusta prepararla de muchas maneras», expresó Padilla, destacando la importancia de este ingrediente en su cocina.
Festivales gastronómicos: un escenario para la tradición
El Festival Gastronómico Sabor a Hidalgo celebrado en Zempoala, ha sido una plataforma importante para que cocineras tradicionales como Lorena Padilla compartan sus conocimientos y recetas. Este evento reúne a productores y cocineros de distintos municipios, ofreciendo una muestra diversa de la gastronomía hidalguense.
Entre los platillos más destacados se encuentran el zacahuil de Calnali, los tamales de caracol de Tlahuiltepa y el pan de Tianguistengo. Además, el festival incluye un pabellón artesanal y actividades culturales que enriquecen la experiencia gastronómica.
La Secretaría de Turismo de Hidalgo ha manifestado su interés en llevar este festival a otras entidades del país, con el objetivo de promover la cocina tradicional hidalguense y reconocer el trabajo de las cocineras que preservan estas recetas ancestrales.
María Lorena Padilla no solo es una cocinera, sino una guardiana de la memoria gastronómica de Tepeapulco. Su dedicación a mantener vivas las recetas de su abuela Irene Islas es un testimonio del valor cultural y culinario que estas preparaciones representan para las comunidades ribereñas de la Laguna de Tecocomulco.


