El domingo pasado la Marina de Valencia volvió a latir al ritmo del arroz. La ciudad, cuna del World Paella Day acogió una competencia en la que doce chefs de Europa, América y Asia se retaron a preparar la versión más creativa y fiel a la vez del plato más representativo de la comunidad. El evento, organizado por la Fundación Visit València junto al Ayuntamiento y la Diputación, transformó la Plaza del Agua en un verdadero escenario gastronómico, donde espectadores pudieron degustar raciones de paella a precios accesibles.
Tras una ronda preliminar basada exclusivamente en el dominio del arroz, los finalistas llegaron a Valencia para vivir una inmersión total: recorridos por el ciclo del arroz en la Albufera, masterclass con la ganadora del año anterior, Chabe Soler, y visitas al mercado central para seleccionar ingredientes locales. Esta agenda buscó que cada participante se convirtiera en embajador del patrimonio arrocero valenciano, combinando su propia cultura con la esencia de la paella tradicional.
La receta vencedora: «Arroz de la nostalgia» de Froilán Mújica
El representante de México, Froilán Mújica sorprendió al jurado con una propuesta titulada Arroz de la nostalgia. El nombre hace referencia a los recuerdos que acompañan a quien deja su tierra, y la composición del plato refleja esa idea. Utilizó arroz de la variedad Albufera, base imprescindible para cualquier paella auténtica, y lo acompañó de mero fresco, kokotxas de merluza cocinadas al pil-pil, tomate maduro, ajo, ñora y ají dulce venezolano seco. Entre las notas aromáticas, incorporó manzanilla, azafrán y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Para darle el giro latino, añadió perejil y un sutil toque de chiltepín mexicano, aportando un leve picor que no opacó el equilibrio del conjunto.
El jurado, integrado por figuras como Sergio Terol (presidente de la Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana) y Ricardo Navarro (chef ejecutivo del Meliá Valencia), destacó que la paella de Mújica lograba un equilibrio entre creatividad y respeto por la tradición. La combinación de ingredientes mediterráneos con especias sudamericanas fue calificada como “atrevida pero armoniosa”, y el sabor resultante recordó la melancolía de la distancia, tal como explicó el propio chef durante la presentación.
Resultados, jurado y el legado del concurso
El podio quedó así: México con el oro, Japón representado por Keisuke Mutsuura se quedó con la plata y Ecuador, bajo el mando de Hugo Andrade, obtuvo el bronce. El lema de la edición, “Cuando algo es leyenda, se versiona en todo el mundo”, quedó plasmado no solo en las propuestas, sino también en la atmósfera de la jornada, donde el público disfrutó de paellas populares a seis euros mientras intercambiaba impresiones con los chefs.
El premio consistió en una copa diseñada por el artesano valenciano José Luís Platero, elaborada en madera de naranjo y hierro, símbolo de la unión entre el mar y la tierra. La entrega la realizó la concejala de Turismo y presidenta de la Fundación Visit València, Paula Llobet, quien subrayó que la celebración va más allá de una competencia: es “el reconocimiento de Valencia como despensa del Mediterráneo y cuna de la paella, un puente cultural que une continentes”.
Un toque extra: la estrella de la cocina olímpica
En el mismo programa televisivo en que se difundió el concurso, la bicampeona olímpica de waterpolo Paula Leitón apareció junto al chef Joseba Arguiñano para compartir su consejo culinario favorito. Ante la pregunta de cuál es su plato estrella para impresionar a los invitados, la deportista respondió sin dudar: una tortilla de patatas con cebolla platillo sencillo pero cargado de cariño. Leitón explicó que el secreto no está en la complejidad de la receta, sino en la dedicación y el acompañamiento de un buen vino, mostrando cómo la gastronomía casera también puede ser un lenguaje universal, al igual que la paella.
Esta breve aparición reforzó la idea central del día: la comida, sea una paella que cruza fronteras o una tortilla de la abuela, es un medio para crear comunidad. Así, el World Paella Day 2026 quedó registrado como una celebración donde tradición, innovación y pasión se encontraron alrededor del arroz, dejando una huella que se espera perdure en las próximas ediciones.



