El 17 de septiembre de 2026 se celebró la segunda edición del Mundial de Carnes 2026 en el emblemático restaurante El Central, dentro del predio de La Rural en Palermo, Buenos Aires. Allí se reunieron más de 200 muestras provenientes de diez naciones, entre ellas Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Panamá, México, España, Inglaterra e Irlanda. La competencia tuvo como objetivo comparar la calidad de los cortes bajo condiciones idénticas, evitando que la preparación altere la percepción sensorial.
Durante la jornada, un jurado de cerca de 1.000 expertos –chefs, sommeliers, carniceros y consumidores capacitados– evaluó cada pieza de carne a ciegas. El proceso, iniciado en la llamada Semana de la Calidad que se llevó a cabo en distintos establecimientos del país, concluyó con la ceremonia de juramento en el restaurante central, donde se entregaron los codiciados galardones.
Metodología del certamen y criterios de evaluación
Para garantizar la comparabilidad, todos los cortes fueron cocinados bajo el mismo protocolo: temperatura controlada y tiempo idéntico. Cada muestra fue valorada en tres atributos clave: ternezajugosidad y sabor. La cata a ciegas impidió cualquier sesgo relacionado con la procedencia o la marca del producto. Además, se distinguieron dos sistemas de alimentación –a pasto y a grano–, ya que influyen en la intensidad aromática y la coloración de la grasa por los carotenos.
El jurado también otorgó menciones especiales por excelencia en sabor reconociendo que la percepción gustativa va más allá de la textura. Los resultados fueron registrados mediante una aplicación móvil que recopiló puntajes en tiempo real, asegurando transparencia y trazabilidad.
Resultados: Argentina y Uruguay empatados en la cumbre
El desenlace del certamen quedó marcado por un empate histórico: Argentina y Uruguay se alzaron con los cuatro oro en las categorías de bife ancho y bife angosto, tanto en alimentación a pasto como a grano. En la categoría de bife angosto a grano el oro correspondió al productor argentino Urien Loza, que presentó un novillo Angus de la Estancia Don Beto. Por su parte, el bife ancho a pasto argentino fue premiado al Restaurante Las Lilas, con carne de la Estancia y Cabaña Las Lilas, también de un novillo Angus.
Uruguay obtuvo los otros dos oros: el Frigorífico Las Piedras se llevó el primer puesto en bife ancho a grano con un novillo Angus, y en bife angosto a pasto con una vaquillona Angus. Además, la nación sudamericana recibió dos menciones de excelencia en sabor y una medalla de plata en la categoría de bife angosto a grano.
El dominio de la raza Angus quedó patente, pues todas las medallas de oro correspondieron a cortes de esta especie. Otros tipos ganaderos, como Hereford, Limangus y Brangus, también lograron podios de plata y bronce, demostrando la diversidad genética del sector.
Impacto comercial y perspectivas futuras
Los ganadores del certamen pueden utilizar el sello oficial del Mundial de Carnes en sus envases, campañas publicitarias y materiales de distribución, lo que constituye una herramienta de marketing con alto valor agregado. Según los organizadores, la medalla de oro generó un aumento inmediato en la demanda: restaurantes y distribuidores contactaron a los productores argentinos y uruguayos solicitando sus cortes, mientras que exportadores observaron un incremento de reservas a nivel internacional.
El caso de Perú, ganador de oro en la edición inaugural, sirvió como precedente: la certificación impulsó reservas constantes durante varios meses y elevó la visibilidad de sus exportaciones cárnicas. En la edición 2026, la respuesta fue similar, con una oleada de llamados de compradores que buscaban “su carne”, según relató Luis Barcos, fundador de la Escuela de Sommelier de Carnes de Argentina.
Otro objetivo del certamen fue trazar la cadena de valor completa. Cada muestra debía indicar su origen, raza, sistema de alimentación y tipo de corte, permitiendo una trazabilidad total desde el campo hasta el consumidor final. Esta transparencia pretende fortalecer la confianza del público y estimular prácticas ganaderas más sostenibles.
Mirando al futuro, los organizadores anunciaron que la próxima edición buscará profundizar la sinergia entre todos los actores involucrados –productores, carniceros, chefs, sommeliers e importadores– para seguir elevando los estándares de calidad. La participación de diez países y la diversidad de categorías ponen de relieve la relevancia global del Mundial de Carnes como referente de excelencia gastronómica.



