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19 septiembre 2026

Beber té o café por encima de 65 °C eleva riesgo de cáncer de esófago

Beber té o café extremadamente calientes puede multiplicar el riesgo de cáncer de esófago, según datos de más de 900 000 británicos.

Beber té o café por encima de 65 °C eleva riesgo de cáncer de esófago

Un amplio análisis realizado por investigadores del Nuffield Department of Population Health de la Universidad de Oxford ha puesto bajo la lupa la relación entre el consumo de bebidas a alta temperatura y el desarrollo de carcinoma de células escamosas del esófago. El estudio combina información procedente de dos gigantescos recursos británicos: el UK Biobank que sigue la salud de 500.000 personas entre 40 y 69 años reclutadas entre 2006 y 2010, y el Million Women Study con 1,3 millones de mujeres observadas desde 1996 hasta 2001.

Diseño y población analizada

En total, 977.282 adultos fueron incluidos en el análisis. Cada participante indicó su preferencia de temperatura al ingerir bebidas calientes, clasificándola como templada, caliente o muy caliente. A lo largo de más de diez años, los registros sanitarios permitieron detectar la aparición de tumores esofágicos, distinguiendo entre adenocarcinoma y carcinoma de células escamosas. Así se pudo comparar la incidencia entre los tres grupos de temperatura.

Hallazgos clave del estudio

Los resultados revelaron que los individuos que consumían sus bebidas en estado caliente presentaban casi el doble de probabilidad de desarrollar el carcinoma escamoso que los que bebían a temperatura templada. La diferencia se amplificó hasta aproximadamente tres veces cuando la bebida se describía como muy caliente. Además, quienes superaban las seis porciones diarias de bebidas calientes mostraron un aumento del 71 % del riesgo, aun ajustando por la temperatura preferida.

El papel de la temperatura frente al tipo de bebida

En el análisis no se detectó ninguna asociación significativa entre el tipo de líquido (café o té) y el cáncer; la variable determinante fue la temperatura. Esta conclusión respalda investigaciones previas realizadas en Irán, China y otras regiones, donde el riesgo se incrementó al elevarse la temperatura del té. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ya había clasificado la ingestión de bebidas por encima de 65 °C como «probablemente carcinógeno para los seres humanos», una categoría de evidencia que indica una relación causal plausible sin afirmar certeza absoluta.

¿Por qué el calor puede dañar el esófago?

El esófago, un conducto muscular que conecta la boca con el estómago, está recubierto por una mucosa delicada. La exposición repetida a líquidos extremadamente calientes puede producir microlesiones térmicas en este revestimiento. Con el tiempo, esas lesiones podrían desencadenar procesos de inflamación y alteraciones celulares que favorezcan la aparición de cáncer de esófago. No obstante, el mecanismo exacto sigue sin estar completamente dilucidado y los autores subrayan la necesidad de estudios que midan directamente la temperatura de la ingesta.

Implicaciones para la vida cotidiana

Ante estos hallazgos, la recomendación práctica es simple: permitir que el café, el té u otras bebidas recién preparadas reposen unos minutos antes de tomarlas, de modo que su temperatura baje de los 65 °C críticos. Esta medida reduce la exposición del esófago a calor potencialmente dañino, sin implicar la eliminación de la bebida en sí. Asimismo, se recuerdan otras estrategias preventivas consolidadas, como evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol, factores también vinculados al cáncer esofágico.

Autor

Lucía Fernández

Lucía Fernández cubre la escena gastronómica española y latinoamericana: nuevas aperturas, tendencias, perfiles de chefs y cocina de mercado.