Diego Carrillo, conocido como Smi-Lee fue eliminado el domingo 5 de julio de 2026 en México del reality MasterChef 24/7 tras presentar un platillo con espinas en la prueba de eliminación. Al abandonar la competencia y recuperar el contacto con el exterior, el cantante se enteró de la derrota de la Selección Mexicana frente a Inglaterra en el Mundial 2026.
El episodio marcó un punto alto de exigencia en la temporada, con decisiones definidas por detalles técnicos y la presión del formato 24/7 que mantuvo a los participantes aislados durante semanas. La salida de Smi-Lee añadió interés extradeportivo al momento, al cruzarse con la actualidad del futbol y el seguimiento del Tri por parte del público. Último actualización: 8 julio 2026.
Eliminación por espinas y veredicto de los jueces
La jornada incluyó la evaluación de los chefs Zahie Téllez, Adrián Herrera y Alfonso “Poncho” Cadena, quienes subrayaron el peso de la técnica. Durante la degustación del plato de Diego, se localizaron dos espinas un error que el jurado consideró crítico en esta fase. Poncho Cadena lo expresó así: «Solamente son detalles, avanza la competencia se van quedando los mejores. Diego… dos espinas, vamos subiendo las exigencias». El señalamiento se inscribió en una línea de evaluación donde la precisión y el emplatado definen permanencias.
Smi-Lee, que había mostrado progreso en retos previos, asumió el fallo al despedirse. Sus palabras quedaron como balance del aprendizaje: «Yo antes pensaba que cocinar era poner un bistec en el sartén y hacerte una ensaladita de jitomate y lechuga»; «Aquí te vienes a dar cuenta de todo lo que es un emplatado, de todas las texturas en los platillos, de todos los distintos tipos de proteínas». Y agregó: «La cocina es todo un mundo, me di cuenta que los chefs que nos dan clases… son gente que les apasiona, es muy bonito».
Aislamiento del formato 24/7 y el Mundial 2026
El aislamiento fue central en la experiencia de Smi-Lee. El formato 24/7 mantuvo a los concursantes sin acceso a noticias durante aproximadamente ocho semanas, sin contacto con familia, amigos ni eventos externos. Diego recordó haber escuchado claxonazos y festejos en la calle, que asoció con un posible triunfo de México, sin poder confirmarlo en ese momento. Al salir, se encontró con el revés del equipo dirigido por Javier Aguirre ante Inglaterra, hecho que lo llenó de tristeza por su reconocido apego al futbol.
La desconexión afectó su seguimiento del Mundial 2026 y su cotidianeidad, pero el cantante sostuvo que el aprendizaje en cocina compensó el sacrificio. En su relato, la convivencia prolongada “entre cuatro paredes” resultó desafiante y agotadora, aunque útil para fortalecer disciplina y creatividad. De esa búsqueda nacieron propuestas que le dieron resultado en el reality, especialmente al atreverse con salsas y preparaciones fuera de la repetición, donde el riesgo creativo fue clave.
Reto de la noche y estado de la competencia
La emisión comenzó con un desafío de buñuelos de viento en el que Michelle Malacara destacó y aseguró su permanencia. Luego, en el reto de salvación los chefs tomaron el rol de capitanes para comandar la preparación de platillos tradicionales mexicanos, elevando la presión en tiempos y técnicas. La eliminación de Smi-Lee se confirmó tras la degustación, en un contexto donde cada detalle pesa en la continuidad.
Tras la salida de Diego Carrillo, quedaron cinco aspirantes en competencia por el trofeo y los 2,000,000 de pesos del premio. Entre ellos, Jazmín Bernal logró mantenerse gracias al voto del público mientras Michelle consolidó su noche con el primer reto. El escenario que queda exige precisión quirúrgica, dominio de proteínas y una lectura fina del sabor para satisfacer a un jurado que incrementó el listón.
Cocina y música: aprendizajes de Smi-Lee
Durante su paso por el programa, Smi-Lee vinculó la cocina y la música como artes que requieren disciplina, balance y capacidad para transmitir emociones. En su práctica en el set, comparó la creación de una canción con el armado de un plato, donde el equilibrio de sabores y texturas —como de ritmos y armonías— define la experiencia. En esa línea, recomendó explorar la originalidad y evitar la réplica, un enfoque que, según relató, le dio mejores resultados cuando arriesgó con salsas y combinaciones poco usuales.
Al cierre de su participación, el músico insistió en el valor del proceso bajo presión y en la exigencia de no cometer errores técnicos como las espinas. La eliminación fijó una frontera nítida para el resto del grupo, que deberá sostener la consistencia en cada montaje y cocciones precisas. Para la audiencia, su salida dejó además el eco de una doble historia: la de un concursante que aprendió en la cocina y la del aficionado que, al volver al mundo real, se topó con el resultado del Tri en el torneo.



