En un movimiento que ha generado intensa discusión, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 23 de junio que las enfermeras del programa Salud Casa por Casa podrán emitir recetas de medicamentos básicos a partir de agosto. Esta medida amplía un piloto que ya operaba en el Estado de México desde enero de 2026, donde se han emitido más de 100 mil recetas tras capacitar a cerca de 15 mil profesionales.
La base legal para esta decisión existe desde octubre de 2026, cuando se modificó la Ley General de Salud para permitir que enfermeras licenciadas en el primer nivel de atención pública prescriban medicamentos del Compendio Nacional de Insumos bajo protocolos establecidos.
La formación profesional en cuestión
La decisión ha generado controversia, especialmente en cuanto a la formación profesional requerida para emitir recetas médicas. Un médico invierte seis años de carrera más residencia y años de experiencia para diagnosticar y prescribir con responsabilidad. La formación de enfermería, por definición, se enfoca en cuidados y seguimiento, no en el ejercicio autónomo de la medicina.
Delegar prescripciones, aunque sean de medicamentos básicos a personal sin esa preparación específica puede llevar a diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados y resistencias a antibióticos. Críticos de la medida argumentan que esto equivale a bajar los estándares médicos en lugar de resolver el problema de fondo: la falta de médicos con la preparación adecuada.
Impacto en la atención a grupos vulnerables
Esta medida podría tener un impacto significativo en la atención a adultos mayores y personas con discapacidad, grupos especialmente vulnerables. La secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, informó que los servidores de la salud continúan realizando visitas domiciliarias gratuitas a estos grupos como parte del programa Salud Casa por Casa.
Los servidores de la salud, capacitados según los Protocolos Nacionales Médicos (PRONAM) dan seguimiento a problemas de hipertensión, diabetes, sobrepeso, enfermedad renal y otros. Los derechohabientes de las Pensiones para el Bienestar han recibido hasta tres visitas médicas domiciliarias, donde se toman signos vitales, se realiza valoración nutricional y se realizan pruebas rápidas.
El papel de las farmacias privadas
Como parte del programa, se está evaluando la posibilidad de que farmacias privadas surtan recetas cuando haya falta de medicamentos en los centros de salud. La presidenta Sheinbaum explicó que esto se haría a través de una red de farmacias privadas que garanticen precios accesibles. Este modelo ya se está probando en el Estado de México con 400 módulos de Farmacias del Bienestar.
El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, mencionó que se están haciendo modificaciones adicionales para aumentar la capacidad de prescripción de las enfermeras. Se espera que este modelo se escalé a nivel nacional, con el acompañamiento de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
La presidenta Sheinbaum aseguró que el programa Salud Casa por Casa está funcionando muy bien y que el objetivo es consolidar las Farmacias del Bienestar este año, con la expectativa de iniciar el servicio universal de salud el próximo año.



