Mientras el mundo se enfoca en los partidos del Mundial, una polémica culinaria ha surgido entre los aficionados argentinos y texanos. La discusión no gira en torno al fútbol, sino sobre cuál de las dos regiones produce los mejores cortes de carne y cómo se deben preparar.
Argentina y Texas son dos de las regiones ganaderas más importantes del mundo. Texas lidera la producción de carne de res en Estados Unidos, mientras que Argentina ocupa el sexto lugar a nivel mundial. Esta rivalidad ha llevado a los aficionados a comparar los sabores, texturas y métodos de cocción de ambos países.
La tradición argentina: carne de pasto y sabores terrosos
Carlos Eduardo Barahona, un chef argentino radicado en Texas desde 1998, defiende la calidad de la carne de su país. «A la carne argentina no hay con qué darle. Sabrosa textura, el tipo de corte, no se puede competir contra ella», afirma Barahona, quien ha trabajado en restaurantes de Argentina, Uruguay y Texas.
En Argentina, el ganado se alimenta principalmente de pasto en praderas abiertas lo que resulta en una carne más magra y con sabores terrosos intensos. Barahona destaca que incluso con los cortes más económicos, se puede disfrutar de un asado delicioso. «Acá, el tenderloin depende de su origen y puede ser duro o incomible. Pero nuestra carne tiene un sabor completamente diferente», explica.
La ventaja texana: marmoleo y sabor dulce
Por otro lado, la carne de Texas, alimentada principalmente con granos presenta un mayor marmoleo lo que la hace más jugosa y tierna además de tener un sabor más dulce. Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas, afirma: «No hay mejor carne que la de Estados Unidos, en particular la de Texas».
Miller reconoce la calidad de la carne argentina, pero destaca que su agencia ha trabajado en conectar a los ganaderos texanos con sus pares argentinos. «Les faltaba genética. Sí, los hemos llevado a una calidad bastante alta. Les vendimos mucho semen, embriones y animales reproductores», agrega Miller. «Sus hatos tienen genética estadounidense, así que deberían ser buenos», concluye.
La experiencia de los consumidores
Gonzalo Herrera, un aficionado argentino, compartió su experiencia en un supermercado Walmart en Arlington. «Honestamente no encuentro gran diferencia. Creo que la clave es saber bien qué cortes comprar», aseguró Herrera, quien seleccionó filetes T-bone para cocinar con amigos.
La forma de preparar la carne también genera diferencias. En Corrientes 348 Argentinian Steakhouse en Dallas, los filetes se cocinan solo con sal y carbón de mezquite a diferencia de los texanos, que suelen utilizar más condimentos. «Los texanos usan mucha pimienta y mantequilla, mientras que a los argentinos les gusta resaltar el sabor del filete solo con sal», indicó el subgerente Emmanuel Tobón.
Mientras el Mundial continúa, los aficionados argentinos en Texas disfrutan de la cultura local pero mantienen un fuerte vínculo con sus tradiciones culinarias. La polémica sobre la mejor carne sigue abierta, y cada uno tiene su propia opinión.



