El vino es una pasión que varía enormemente de persona a persona. Factores como las rutinas diarias las degustaciones las cenas fuera y los periodos de detox influyen en el consumo anual. Sin embargo, lo verdaderamente interesante no es cuántos litros se consumen, sino cuántas etichetas diferentes pasan por el vaso de cada persona en dodici mesi.
El método de registro: fotografiar cada botella
Davide Toreno, un apasionado del vino, ha desarrollado un método único para registrar su consumo. Cada vez que abre una botella, la fotografía y la cataloga en un álbum digital con el año en curso, como «Vini 2026». A fine dicembre su colección cuenta entre 250 y 400 imágenes de las cuales debe restar las retro-etichette. El resultado final oscila alrededor de 300 bottiglie.
El equilibrio personal: seis días sin vino y uno de degustación
Toreno ha encontrado un equilibrio personal que le permite disfrutar del vino sin excesos. Durante sei giorni no abre ninguna botella, y el settimo comparte varias con amigos. Este método le permite evitar los postumi diarios y disfrutar plenamente de cada degustación. «La espera entre una bebida y otra hace nacer el deseo auténtico de dedicarme al assaggio con la máxima atención», comenta.
¿Existe una cantidad ‘adeguata’ para los amantes del vino?
Toreno se pregunta si su consumo es adeguato excesivo o incluso bajo. Personalmente, se siente cómodo con su ritmo. Sin embargo, le gustaría saber si existe una quota media que pueda satisfacer a otros grandes apasionados. «Adeguato para nosotros, no para un astemio o un salutista», aclara.
El mundo del vino es diverso y personal. Lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Lo importante es encontrar un equilibrio que permita disfrutar del vino sin excesos y con plena conciencia.



